
Es fácil….
Es fácil* siempre filtrarse en tus guaridas mientras adormecida guiñes mas que de costumbre y me dejas pasar en parpadeos cortos pero prolongados donde miras las huellas como sombras en destello, escalofríos como polvo invadiendo lo tuyo, entre polvo me confundes y me adelantas cuatro pasos mas allá de ti.
Será fácil entrar y salir de tu cuarto aun cuando siempre cargas con las llaves asomándome la gana en horas de descenso siempre me hago de tus huecos que retumban, donde la palabra llega, germina y coagula, luces en protesta de calor, siempre apuntando hacia lo tuyo, siempre es fácil procurar el calor en la nada fría de las afueras.
Es fácil amor* es siempre fácil, perderme y que no me encuentres en los cuartos a medio llenar donde siempre estas por llegar en eterno pendiente…faltas*, y es mas fácil que no me busques y aceptar que mi figura no brindara algún cimiento de buen recuerdo, siempre es fácil permanecer en las afueras.
Mas es complicado amor entonces, es complicado hacerse de luces tras la sombra donde tu mirada ya no llega ni me alumbra, un centímetro de corazón me sobra, un centímetro de polvo que me invada en curva por el rostro y me absorba las gotas en excesos dulces y salados, que me absorban las horas briagas en pospuesta por cobrar, siempre es complicado el delegar algo de avidez en la cercanía de un afuera en contrapuesta.
Siempre es fácil el perderme cuando aun tu luz no me amanece, mas es complicado acercarme cuatro pasos de distancia a lo lejano, cuatro pasos que postergo a tu distancia mas allá donde relegas a mis letras, a un exilio de tus ojos siempre es fácil resistirse y terriblemente fácil ser un cualquiera que sé filtra por tus noches, tan difícil, estando a cuatro pasos mas allá de ti…
:::::::::Glosario::::::::::::::::
Fácil: la paradoja positiva que da ánimos a la negativa o a la imposibilidad de que todo siempre ocurre bajo los mismos hechos en una constante repetida, como letras en romance hacia lo tuyo, como el abandono, como el cansancio por la mañana y el entristecer por las noches.
Amor:... tan complicado y reservado a unos cuantos condenados, en paradoja positiva siempre nace y florece en los de un mismo linaje extraño llamado por expertos “los amorosos” (ver referencia Sabines;Jaime)
Faltas: la ausencia mas pura e incomprensible que me causas, extrañamente en la soledad de tus letras en crepúsculo, a presencias diferidas se que siempre será algo pendiente o en restante de mi ser, en plural solo multiplica esto por varias veces el factor desconocido
:::::::::::::::::REFERENCIA::::::::::::::::::::::::::::::::
LOS AMOROSOS
Los amorosos callan.
El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.
Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
no encuentran, buscan.
Los amorosos andan como locos
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan al amor.
Les preocupa el amor. Los amorosos
viven al día, no pueden hacer más, no saben.
Siempre se están yendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,
no esperan nada, pero esperan.
Saben que nunca han de encontrar.
El amor es la prórroga perpetua,
siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
Los amorosos son los insaciables,
los que siempre —¡qué bueno!— han de estar solos
Los amorosos son la hidra del cuento.
Tienen serpientes en lugar de brazos.
Las venas del cuello se les hinchan
también como serpientes para asfixiarlos.
Los amorosos no pueden dormir
porque si se duermen se los comen los gusanos.
En la obscuridad abren los ojos
y les cae en ellos el espanto.
Encuentran alacranes bajo la sábana
y su cama flota como sobre un lago.
Los amorosos son locos, sólo locos,
sin Dios y sin diablo.
Los amorosos salen de sus cuevas
temblorosos, hambrientos,
a cazar fantasmas.
Se ríen de las gentes que lo saben todo,
de las que aman a perpetuidad, verídicamente,
de las que creen en el amor como en una lámpara de inagotable aceite
Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.
Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
la muerte les fermenta detrás de los ojos,
y ellos caminan, lloran hasta la madrugada
en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.
Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
a mujeres que duermen con la mano en el sexo, complacidas,
a arroyos de agua tierna y a cocinas.
Los amorosos se ponen a cantar entre labios
una canción no aprendida.
Y se van llorando, llorando la hermosa vida
Jaime Sabines
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Que terrible es pertenecer a este linaje
Fototropismo
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