No me permitas dañar sin darme cuenta, ni irme sin contarlo todo por completo, hasta la última hoja del cuento, donde el final se oculta. No me dejes caer en tentación ajena, solo propias, ni dejes que mi mano se quede quieta sin decir todo aquello que murmuras, No permitas en mis sueños la mesura, ni que la luz entre mis letras hoy se apague.
Si estas en los cielos, ¿Por qué no andar en tierra? Donde abundan más los desvalidos… sería mejor estar aquí, donde los ojos se secan, en tierra llana y curva, ¿Es que las voces de rezago inoportuno, siempre inoportuno e inesperado auxilio… no te dicen algo? ¿No generan risa en ti los halagos falsos? ¿No te generan algo? La hipocresía, como el falso llanto... ¿Qué tal la sangre? ¿Por qué sembrar hambre donde hay tan poco pan y árboles? Y si somos los mayores ¿Por qué no tenemos las alas más grandes? Que ganamos con que nos hayas enseñado a volar sin no tenemos los brazos emplumados.
Al diablo todo!...y no es insulto, todo al diablo, somos más del diablo, el jamás falla, en mi mente siempre tiene cuarto en fondo rojo y amueblado, de repente me visita, nos visita a todos, nos habla y aniquila, pero nos quiere, no se cansa de querernos, de estar siempre al pendiente, el siempre está al pendiente de lo que hacemos y deseamos, siempre es nuestro heraldo, nuestra voz, es como el genio de la lámpara, dispuesto a cumplir nuestros deseos. En tiempos de escasez él es inagotable, nos da las armas para sobrevivirnos contra nosotros mismos, es fuego eterno en nuestras noches tan heladas y despojadas de abrigo, dando calor eterno al alma… aquí no nos preocupa caer, (ni a mí ni a él) si ya somos caídos, los andantes de la tierra a pasos, los que habitamos los abismos… ¿Qué más bajo se puede caer?
No necesitamos soportar ruedas de dolor, ni la angustia de temerlas, la agonía no está permitida, no podemos caer hoy en la curva repetida que tanto dificulta doblar los pasos, permítenos mejor la vuelta en tiempo exacto, permítenos el juicio necesario para ignorar el hambre, ya danos fuerzas para sobrevivirnos nosotros a nosotros, y no matar ya mas nosotros!! (Solo los innecesarios)
Ni tú, ni diablo, ni mujer, ni arma, hoy estoy cerrado a todos y decido por hoy cerrarlo todo, cerrar caminos, cerrar mis labios, cerrar los ojos y caminar despacio sin tropezar, cerrar sin abrir, solo cerrar…
Si estas en los cielos, ¿Por qué no andar en tierra? Donde abundan más los desvalidos… sería mejor estar aquí, donde los ojos se secan, en tierra llana y curva, ¿Es que las voces de rezago inoportuno, siempre inoportuno e inesperado auxilio… no te dicen algo? ¿No generan risa en ti los halagos falsos? ¿No te generan algo? La hipocresía, como el falso llanto... ¿Qué tal la sangre? ¿Por qué sembrar hambre donde hay tan poco pan y árboles? Y si somos los mayores ¿Por qué no tenemos las alas más grandes? Que ganamos con que nos hayas enseñado a volar sin no tenemos los brazos emplumados.
Al diablo todo!...y no es insulto, todo al diablo, somos más del diablo, el jamás falla, en mi mente siempre tiene cuarto en fondo rojo y amueblado, de repente me visita, nos visita a todos, nos habla y aniquila, pero nos quiere, no se cansa de querernos, de estar siempre al pendiente, el siempre está al pendiente de lo que hacemos y deseamos, siempre es nuestro heraldo, nuestra voz, es como el genio de la lámpara, dispuesto a cumplir nuestros deseos. En tiempos de escasez él es inagotable, nos da las armas para sobrevivirnos contra nosotros mismos, es fuego eterno en nuestras noches tan heladas y despojadas de abrigo, dando calor eterno al alma… aquí no nos preocupa caer, (ni a mí ni a él) si ya somos caídos, los andantes de la tierra a pasos, los que habitamos los abismos… ¿Qué más bajo se puede caer?
No necesitamos soportar ruedas de dolor, ni la angustia de temerlas, la agonía no está permitida, no podemos caer hoy en la curva repetida que tanto dificulta doblar los pasos, permítenos mejor la vuelta en tiempo exacto, permítenos el juicio necesario para ignorar el hambre, ya danos fuerzas para sobrevivirnos nosotros a nosotros, y no matar ya mas nosotros!! (Solo los innecesarios)
Ni tú, ni diablo, ni mujer, ni arma, hoy estoy cerrado a todos y decido por hoy cerrarlo todo, cerrar caminos, cerrar mis labios, cerrar los ojos y caminar despacio sin tropezar, cerrar sin abrir, solo cerrar…
2 comentarios:
Hace mucho que ando con los ojos cerrados. Al final, todos somos más del diablo.
Tu texto, curvo, salpica, contagia... como siempre.
Lucy es el que reina le tierra, con los ojos cerrados andamos para no verlo, no sentirlo, para no asustarnos de que le pertenecemos sin tanto drama.
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